Quería yo una novia con tu nombre
de heroína, y así de vez en vez
calar las coplas de sor Juana Inés
bajo la luna que tu piel asombre. Deseaba el fuego de Juana de Arcos
cuando plegaras piel contra mi piel,
cuando me untaras nardos de tu miel
en días desapacibles y parcos. Presentía en ti la pasión de Juana
de Castilla, besos que merodean
la locura, y el impulso de otra Juana, adolescente de amor desmedido,
le dejó a Ran versos que aún señorean
y dejó para mí hidalgo apellido.
20 julio 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario